Observaciones lógicas: Por ti iré a dormir ahora mismo
Septiembre 16, 2008
Todos duermen. Todos no existen, menos tú y yo. Que duramos acá juntos. Los dos. Como nariz y bigote, como mesa y mantel, como la flor y sus pétalos… porque sé que no estaremos siempre juntos, un día me dejarás sola en el mundo, y ese será el día en que haya perdido a mi mejor amigo, a mi fiel compañero, a la mitad que me une con lo más puro de la naturaleza. Ese día conoceré la tristeza y el pánico más infantil, y lloraré un volumen infinito y fosforescente cual aurora, el volumen de la alegría que me traes tan solo al mirarte.
Ahora estoy en la sala, son las 4:24am. Tienes sueño, lo sé porque tus ojitos se cierran, y porque estás recostado sobre mi muñeca izquierda que trato de no mover tanto al tipear para no incomodarte. Quizás estés leyendo estas líneas, quizás sientas los besitos que te doy a veces en tu cabecita, quizás quieras ya que me vaya a dormir. Por ti lo haría. Por ti iría a dormir para que tú me sigas como siempre y también duermas cómodamente en una de las dos almohadas de mi desordenada cama.
Mis problemas son a veces irrisorios, lo sé porque te recuerdo y se estrellan cuales barcos de papel contra la isla bostezante y perezosa que eres y el árbol siempre florido que es lo que significas para mí. Para mí eres la eternidad, lo que no cambia, lo que vale la pena. Así que por ti lo haré. Por ti iré a dormir ahora. Por ti me levantaré mañana y alcanzaré las estrellas y al mísmisimo Sputnik. Por ti reharé mi vida para que puedas verme y sentirte orgulloso. Por ti, solo por ti, que sigues echado incómodo sobre mi muñeca izquierda como tantos días como tantas noches.