Uno, dos, tres…

Julio 1, 2009

Testing…
Testing…

Alguien lee esto?
Ahora las únicas veces que entro a este blog son para aprobar comentarios que le hacen a mi entrada sobre Sánchez Cerro que seguro encontraron por Google… hihihihi

Ummm bueno, aprovecharé para dejar un cosito bonito a aquellos que se molesten en poner Home al blog.

Verdes años

Enero 17, 2009

Anticuerpos

Enero 13, 2009

El hijo de inmigrantes se encontraba en un estado, por decir lo menos, deplorable. Sin contacto humano por más de cuatro meses, con urzuelo en el ojo derecho y con unas ganas alienígenas de probar comida de su pueblo, Roberto decidió ponerle fin a este su destierro espiritual de la única manera en que podía hacerlo: filmando su propia película, con él de protagonista, encarnando la una historia de un hijo de inmigrantes que se encontraba en un estado, por decir lo más, deplorable. Sin haber tocado a nadie ni haber establecido relaciones interpersonales durante más de cuatro años, con una adicción al valium y a las chaliñas delgadas y largas, Elías decide poner fin a su lamentable situación de la única manera en que podría hacerlo: embriagar hasta la falange de su pie izquierdo, tambalearse por la vereda frente a la casa de su ex novia y cantarle con una muy mala entonación la canción que él mismo ha ido perfeccionando durante cuatro meses, perdón, cuatro años, porque… sin drama, Helena, sin drama ni exageración, la vida que vivimos solo serían comerciales de televisión. Necesitamos el meteorito del 2012, necesito el ébola y el ántrax, necesito los agujeros negros, necesito la muerte, para poder hacer crecer estos alicaídos huevos y poder cantarte afuera de tu ventana de una vez por todas, la última vez de todas, el amor que has dejado sin cosechar en mí.

Actualmente Roberto se encuentra iniciando la escritura de este su guión original. A veces lo veo por su ventana, solo y abrigado. Le intento hacer el habla pero es inútil, así que le propuse corregir tus textos después del colegio. No tengo nada que hacer y me parece un buen tipo. Por supuesto, no he leído nada de su guión aún y no sé su nombre real. Espero conocerlo dentro de poco.

Blog, adiós

Septiembre 17, 2008

Tenía pensado en volver a escribir más seguido en este blog, pero ahora creo que dejaré de hacerlo. Para lástima de las dos únicas personas que lo leían, es decir, Mimo, mi gato, y su peluche, es decir, la mascota de Mimo, mi gato.

Me crearé otro blog. Me pondré un nombre falso y escribiré libremente, porque cómo puede uno tratar de engañar con palabras si es que saben quién es, es decir, en este caso yo que soy conocida por Mimo, mi gato y su mascota. No sé cómo pueden publicar libros con un nombre verdadero… Tampoco sé qué nombre ponerme. Se aceptan sugerencias… Creo que me pondré nombre de hombre. Les creen más y no sé por qué.

Todos duermen. Todos no existen, menos tú y yo. Que duramos acá juntos. Los dos. Como nariz y bigote, como mesa y mantel, como la flor y sus pétalos… porque sé que no estaremos siempre juntos, un día me dejarás sola en el mundo, y ese será el día en que haya perdido a mi mejor amigo, a mi fiel compañero, a la mitad que me une con lo más puro de la naturaleza. Ese día conoceré la tristeza y el pánico más infantil, y lloraré un volumen infinito y fosforescente cual aurora, el volumen de la alegría que me traes tan solo al mirarte.

Ahora estoy en la sala, son las 4:24am. Tienes sueño, lo sé porque tus ojitos se cierran, y porque estás recostado sobre mi muñeca izquierda que trato de no mover tanto al tipear para no incomodarte. Quizás estés leyendo estas líneas, quizás sientas los besitos que te doy a veces en tu cabecita, quizás quieras ya que me vaya a dormir. Por ti lo haría. Por ti iría a dormir para que tú me sigas como siempre y también duermas cómodamente en una de las dos almohadas de mi desordenada cama.

Mis problemas son a veces irrisorios, lo sé porque te recuerdo y se estrellan cuales barcos de papel contra la isla bostezante y perezosa que eres y el árbol siempre florido que es lo que significas para mí. Para mí eres la eternidad, lo que no cambia, lo que vale la pena. Así que por ti lo haré. Por ti iré a dormir ahora. Por ti me levantaré mañana y alcanzaré las estrellas y al mísmisimo Sputnik. Por ti reharé mi vida para que puedas verme y sentirte orgulloso. Por ti, solo por ti, que sigues echado incómodo sobre mi muñeca izquierda como tantos días como tantas noches.

Nuestro nombre

Septiembre 16, 2008

Te gusta mi nombre?

Sí, es igual al mío.

Feliz cumpleaños

Julio 14, 2008

- ¿En Nueva York también es mi cumpleaños?

- Sí.

- ¡Qué bien!

No puedo

Mayo 5, 2008

Paula sabe, porque le enseñaron desde chica, que no se debe decir jamás “no puedo”, porque no, porque si dices no puedo, entonces no podrás, porque uno debe y puede poder, porque uno siempre puede ganar, siempre Paulita, siempre, ahora límpiate la sangre y desata el hilo y comienza de nuevo. Eso Paula lo sabía. Uno debe siempre poder, y seguir cosiendo, tengo que aprender y seguir cosiendo, tengo que aprender antes de mañana, antes de la tarde, antes de la hora del recreo. Antes de que vengan a recogerme.

Pero ahora, ahora que es un mediodía tan gris y frío, ahora que se encuentra sentada en el pasto en medio del parque ese grande que tanto le gustaba en este mediodía tan casi medianoche, pues, Paula solo puede pensar que no puede. No que nunca pudo, o que nunca podrá. Solo que no puede. No puedo. No puedo. No puedo.

-¿Qué haces?

- Nada.

-¿Qué te pasa?

- No, nada. Estoy bien.

Carolina la miró sentada en el pasto, secándose las lágrimas. Sintió asco. Tuvo ganas patear a Paula, de hecho, imaginó que lo hizo, imaginó que la pateaba, que la jalaba del cabello y le escupía a la cara. Estúpida. Gente estúpida.

- Vamos a la casa.

Y Paula secándose las lágrimas, levántandose, pensando en no puedo no puedo no puedo no puedo más, pensando que debía regresar ya, pensando que Carolina, su hermana, era todo lo que tenía y que incluso si pudiera escaparse, no lo haría, por que no puedo no puedo no puedo es que no puedo, por favor.

Tigres

Abril 24, 2008

Cuando cargo a mi gato y me quedo viéndolo y lo mezo y le digo ñaña de gato, a veces siento que acaricio entre mis brazos un pedacito de tierra húmeda, de árboles verdes, de animales peludos. Acaricio un pedacito de Universo. Un tigre entre mis brazos. Un tigre eterno.

Cuando te tengo cerca y acaricio tu carita y me quedo viéndote, a veces siento que acaricio un pedacito de tigre. Cuando leo en tus ojos, a veces siento que leo el Universo entero, como una novela en espiral hacia abajo, que es en verdad hacia arriba, pero que no es para ningún lado, porque es para todos lados porque es el infinito. Porque eres tú. Acaricio un momento de eternidad. Tú entre mis brazos, un pedacito de sincronía. El Universo entero.

Pastilla

Abril 24, 2008

Como una pastilla amarga, pongo todos tus consejos en el fondo de mi lengua para no sentir tanto su sabor. Tu sabor. Tomo un gran sorbo del agua más a la mano que puedo conseguir, y me lo trago todo, Antonio, todo. Tus deseos, tus opiniones, tus humores, tus afectos, todo deslizándose levemente a través del largo de mi garganta espuria.

Quiero creer que esta pastilla es para mí, que logrará hacerme mejorar, pero la verdad es que es tuya, solo tuya. ¿Sientes el sabor? Esta pastilla que me trago es para ti, Antonio. Eres tú.